{"id":7022,"date":"2025-04-30T09:43:13","date_gmt":"2025-04-30T09:43:13","guid":{"rendered":"https:\/\/jubile2025-fatima.org\/meditations\/la-resurreccion\/"},"modified":"2025-04-30T15:54:37","modified_gmt":"2025-04-30T15:54:37","slug":"la-resurreccion","status":"publish","type":"meditation","link":"https:\/\/jubile2025-fatima.org\/es\/meditations\/la-resurreccion\/","title":{"rendered":"La resurrecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p>A principios de mayo, acabamos de dejar el tiempo de la Resurrecci\u00f3n y entramos en el mes de Mar\u00eda. Vamos a establecer el v\u00ednculo entre ambos meditando sobre la Resurrecci\u00f3n y, en particular, sobre el papel, a menudo pasado por alto, de la Sant\u00edsima Virgen durante este gran misterio. <\/p>\n\n\n\n<p>Para apreciar plenamente el poder de esta Resurrecci\u00f3n, primero debemos contemplar la realidad de lo que ocurri\u00f3 justo antes de ella: la muerte de Nuestro Se\u00f1or. El Cristo que era tan bueno, que hab\u00eda realizado tantos milagros, este Mes\u00edas tan esperado que trajo la esperanza y la salvaci\u00f3n al mundo, Aquel por el que los ap\u00f3stoles lo hab\u00edan dejado todo y cuya gloria empezaba a extenderse por todas partes, aqu\u00ed estaba condenado y asesinado en menos de 24 horas. \u00a1Qu\u00e9 conmoci\u00f3n! Todo se paraliz\u00f3. Los ap\u00f3stoles estaban desolados. Su Maestro y Se\u00f1or ya no estaba. Fue un fracaso insoportable. S\u00ed, en esta ma\u00f1ana de Pascua parece reinar la desolaci\u00f3n. Enfrentados a la realidad de la muerte, la fe de los ap\u00f3stoles en la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas ha desaparecido. Pero queda una llama. S\u00f3lo la Sant\u00edsima Virgen, en medio de su sufrimiento del S\u00e1bado Santo, sigue creyendo y se aferra a la fe de la Iglesia naciente.            <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns are-vertically-aligned-center is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-d0b3c9c8 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><figure style=\"margin-top:15px;\" class=\"wp-block-post-featured-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"507\" height=\"558\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Jesus_ressuscite-Marie_Madeleine_pleurant-tombeau_du_Christ-jour_de_Paques-resurrection-The_Bible_Revival-Wikimeida_Commons-B-4271775996.jpg?resize=507%2C558&#038;ssl=1\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"\" style=\"border-radius:0px;object-fit:cover;\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Jesus_ressuscite-Marie_Madeleine_pleurant-tombeau_du_Christ-jour_de_Paques-resurrection-The_Bible_Revival-Wikimeida_Commons-B-4271775996.jpg?w=507&amp;ssl=1 507w, https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Jesus_ressuscite-Marie_Madeleine_pleurant-tombeau_du_Christ-jour_de_Paques-resurrection-The_Bible_Revival-Wikimeida_Commons-B-4271775996.jpg?resize=273%2C300&amp;ssl=1 273w\" sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Lleg\u00f3 la ma\u00f1ana de Pascua y Jes\u00fas reserv\u00f3 su primera aparici\u00f3n para su Madre. Los evangelistas no hacen menci\u00f3n de ello. \u00bfPor qu\u00e9 ocurre esto? Hay dos razones. Por un lado, es imposible describir la intensidad de ese momento, las palabras humanas son aqu\u00ed impotentes. Por otra, la intimidad de ese momento s\u00f3lo pertenece a los dos Corazones de Jes\u00fas y Mar\u00eda, y eso se nos oculta. Pero intentemos de todos modos acercarnos a la belleza de su encuentro.        <\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda pas\u00f3 por la terrible prueba del S\u00e1bado Santo, una verdadera agon\u00eda. Se sinti\u00f3 invadida por el dolor. El recuerdo de la Pasi\u00f3n y de la Cruz, de la espantosa tortura de su Hijo, la sobrecog\u00eda y permanec\u00eda inm\u00f3vil ante sus ojos llorosos. Sent\u00eda en todo su ser aquel cuerpo sin vida que hab\u00eda llevado en sus brazos al pie de la Cruz, aquel hermoso rostro que se hab\u00eda vuelto irreconocible, aquel Coraz\u00f3n tan amado traspasado. La fe era lo \u00fanico que manten\u00eda viva a la Sant\u00edsima Virgen. Ella no tiene dudas y sabe que su Hijo resucitar\u00e1. Por eso no corre, no va a la tumba, no busca a Jes\u00fas: le espera. Su Coraz\u00f3n, invadido por el dolor, se prepara sin embargo para la conmoci\u00f3n del reencuentro. El Papa San Alberto Magno dijo: <em>\u00abJes\u00fas se le aparece, no para hablarle de su resurrecci\u00f3n, sino para llenar su coraz\u00f3n de alegr\u00eda\u00bb. <\/em>         <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Y de repente&#8230; Su Jes\u00fas estaba all\u00ed, ante ella, resplandeciente de belleza, vida y amor. Su mirada se clava en los ojos de su Madre. Sus corazones se unen de nuevo en el triunfo del Amor, en la victoria sobre la muerte. Escuchemos lo que Dom Gu\u00e9ranger, el famoso monje benedictino del siglo XIX, ten\u00eda que decir al respecto:     <em>\u00abNuestro Se\u00f1or tuvo la amabilidad de describir \u00e9l mismo esta escena inefable en una revelaci\u00f3n que hizo a la ser\u00e1fica virgen Santa Teresa. Se dign\u00f3 decirle que la divina Madre estaba tan sobrecogida que pronto habr\u00eda sucumbido a su martirio, y que cuando \u00c9l se le mostr\u00f3 en el momento en que acababa de resucitar del sepulcro, necesit\u00f3 unos instantes para volver en s\u00ed antes de poder saborear semejante gozo; y el Se\u00f1or a\u00f1ade que permaneci\u00f3 con ella largo tiempo, porque esta prolongada presencia le era necesaria. \u00ab<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab\u00bfQu\u00e9 lenguaje humano se atrever\u00eda a intentar traducir las efusiones del Hijo y de la Madre en esta hora tan anhelada? Los ojos de Mar\u00eda, agotados por el llanto y el desvelo, se abrieron de pronto a la luz suave y brillante que anunciaba la aproximaci\u00f3n de su amado; La voz de Jes\u00fas resonando en sus o\u00eddos, ya no con el acento doloroso que sol\u00eda descender de la cruz y atravesar su coraz\u00f3n maternal como una espada, sino alegre y tierna, como corresponde a un hijo que viene a contar sus triunfos a la mujer que le dio a luz; la aparici\u00f3n del cuerpo que recibi\u00f3 en sus brazos, tres d\u00edas antes ensangrentado y sin vida, ahora radiante y lleno de vida.\u00bb <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que Nuestro Se\u00f1or se apareciera primero a la Sant\u00edsima Virgen es comprensible. Ella es Su Madre. Eso es suficiente. Pero tambi\u00e9n hay otras razones. Ella es la que m\u00e1s sufri\u00f3 despu\u00e9s de \u00c9l. Ella es la que conserv\u00f3 la fe. As\u00ed que es natural que el honor de esta primera aparici\u00f3n recaiga en Ella. San Ignacio de Loyola explic\u00f3 que la Resurrecci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or es el acto fundador de la Iglesia. Ahora bien, esta Iglesia se conf\u00eda en primer lugar a la Sant\u00edsima Virgen como Corredentora, por lo que es normal que Cristo se le aparezca a ella primero.          <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de su Madre, Jes\u00fas reserv\u00f3 su segunda aparici\u00f3n para Santa Mar\u00eda Magdalena. \u00bfPor qu\u00e9 Mar\u00eda Magdalena antes que los ap\u00f3stoles? Ella estaba ciertamente al pie de la Cruz y Nuestro Se\u00f1or quiso sin duda agradecerle su valor y su fidelidad. Pero San Juan tambi\u00e9n estaba al pie de la Cruz y no ten\u00eda derecho a esta segunda aparici\u00f3n. La explicaci\u00f3n tiene que ver sin duda con la Misericordia. Cristo vino a salvar a los pecadores. Nada le complace m\u00e1s que un pecador arrepentido. \u00c9l es el buen pastor que se alegra de encontrar una oveja perdida. Es el padre que da un banquete al hijo pr\u00f3digo que regresa a \u00e9l. Santa Mar\u00eda Magdalena es el s\u00edmbolo de esto, ella que tanto llor\u00f3 por sus faltas. Al aparec\u00e9rsele justo despu\u00e9s de la Sant\u00edsima Virgen, Jes\u00fas quiere mostrarnos c\u00f3mo los pecadores arrepentidos como nosotros tienen un gran lugar en su Coraz\u00f3n.            <em>\u00abOs digo que habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de arrepentimiento. \u00bb (Lucas 15:9) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora llegamos al fruto del misterio, la fe. Hoy en d\u00eda esta noci\u00f3n a veces se malinterpreta y o\u00edmos a la gente decir: <em>tengo fe porque creo que Dios existe.<\/em> Pero esto expresa a menudo una simple creencia, m\u00e1s o menos vaga, en un ser superior del que sabemos muy poco y que no tiene ninguna repercusi\u00f3n en nuestro modo de vida. Esta creencia es en realidad un simple razonamiento natural y l\u00f3gico que cualquiera puede hacer.   \u00bb  <em>El objeto de la fe no es \u00abla existencia de Dios\u00bb, porque la existencia de Dios es accesible a la raz\u00f3n natural. La fe, en cambio, es   <\/em><strong><em>sobrenatural<\/em><\/strong><em>. La fe se refiere a lo que la raz\u00f3n y la inteligencia humanas no pueden conocer por s\u00ed mismas. (..) La fe es la adhesi\u00f3n a  <\/em><strong><em>Dios revel\u00e1ndose<\/em><\/strong><em>. El objeto de la fe  <\/em><strong><em>es <\/em><\/strong><strong>c<\/strong><strong><em>o que Dios nos da a conocer de S\u00ed mismo<\/em><\/strong>Esta <em> es <\/em> <em>la ense\u00f1anza constante y universal de la Iglesia. <\/em> <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la fe de Nuestra Se\u00f1ora el S\u00e1bado Santo no era creer en la existencia de Dios. La fe de Nuestra Se\u00f1ora era creer en lo que su Hijo, el verdadero Dios, hab\u00eda revelado: Su Resurrecci\u00f3n. Los ap\u00f3stoles, que a\u00fan cre\u00edan en la existencia de Dios, hab\u00edan perdido su fe porque dudaban de la Resurrecci\u00f3n. En otras palabras, la fe significa creer en la Sant\u00edsima Trinidad, en Cristo como verdadero Dios y verdadero hombre, en la Inmaculada Concepci\u00f3n, en la Presencia Real en la Eucarist\u00eda, en la existencia del cielo y del infierno, en la vida eterna&#8230; La fe es el Credo. Lo encontramos en la gran oraci\u00f3n del acto de fe: <em>\u00bb <\/em><em>Dios m\u00edo, creo firmemente <\/em><strong><em>todas las<\/em><\/strong><strong><em>verdades que me has revelado<\/em><\/strong><em> y que nos<\/em><em>ense\u00f1as a trav\u00e9s de tu santa Iglesia, porque<\/em><em>no puedes enga\u00f1arte ni enga\u00f1arnos<\/em><em>.<\/em>     <\/p>\n\n\n\n<p>Pero la fe no es ciega. Tener fe no significa que el hombre no pueda luego tratar de comprender el contenido de la fe con su inteligencia. San Anselmo de Cant\u00f3rbery lo resumi\u00f3 magn\u00edficamente en una frase: <em>\u00abLa fe busca la comprensi\u00f3n<\/em> \u00ab. Esto es exactamente lo que hizo la Sant\u00edsima Virgen en la Anunciaci\u00f3n. Ante el anuncio del \u00c1ngel, puso su inteligencia a trabajar para iluminar su fe y se pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo es posible? Este es tambi\u00e9n el planteamiento de la \u00abmeditaci\u00f3n\u00bb sobre los misterios del Rosario que nos pidi\u00f3 que hici\u00e9ramos en F\u00e1tima. Empezamos por creer en los misterios revelados, y luego nuestra inteligencia nos permite profundizar en ellos y comprenderlos mejor. En palabras de San Agust\u00edn: <em>\u00abLa fe va antes, la inteligencia despu\u00e9s\u00bb.<\/em>       <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, para concluir, recemos por todos aquellos que a\u00fan no tienen la fe repitiendo esta hermosa oraci\u00f3n que el \u00e1ngel de F\u00e1tima nos ense\u00f1\u00f3 durante su aparici\u00f3n en F\u00e1tima en 1916 para preparar la venida de Nuestra Se\u00f1ora: <em>\u00abDios m\u00edo, creo, adoro, espero y te amo. Te pido perd\u00f3n por todos aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Autor : Alianza 1<\/em><em><sup>ers<\/sup><\/em><em> S\u00e1bados de F\u00e1tima<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principios de mayo, acabamos de dejar el tiempo de la Resurrecci\u00f3n y entramos en el mes de Mar\u00eda. 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