{"id":7954,"date":"2025-06-02T16:39:29","date_gmt":"2025-06-02T16:39:29","guid":{"rendered":"https:\/\/jubile2025-fatima.org\/meditations\/la-pentcote\/"},"modified":"2025-06-30T14:41:05","modified_gmt":"2025-06-30T14:41:05","slug":"la-pentcote","status":"publish","type":"meditation","link":"https:\/\/jubile2025-fatima.org\/es\/meditations\/la-pentcote\/","title":{"rendered":"La Pentc\u00f4te"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p>En este primer s\u00e1bado de junio, estamos en v\u00edsperas de la fiesta de Pentecost\u00e9s. Haremos compa\u00f1\u00eda a Nuestra Se\u00f1ora durante quince minutos, meditando sobre el misterio en el que Nuestro Se\u00f1or, tras su Ascensi\u00f3n, nos envi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo como hab\u00eda prometido.   <\/p>\n\n\n\n<p>Como siempre, la Sant\u00edsima Virgen est\u00e1 <strong>en el centro de los momentos clave de nuestra Redenci\u00f3n<\/strong>. Su humildad hizo posible la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios el d\u00eda de la Anunciaci\u00f3n. En su fe del S\u00e1bado Santo, guard\u00f3 en su coraz\u00f3n la certeza de la Resurrecci\u00f3n, y Jes\u00fas se le apareci\u00f3 primero. Finalmente, gracias a sus oraciones, el Esp\u00edritu Santo se manifest\u00f3 en Pentecost\u00e9s. Demos gracias a nuestra Madre celestial y contemplemos este tercer pasaje en el que se encuentra en el Cen\u00e1culo con los ap\u00f3stoles.    <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns are-vertically-aligned-center is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-d0b3c9c8 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><figure style=\"margin-top:15px;\" class=\"wp-block-post-featured-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"318\" height=\"400\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-pent.png?resize=318%2C400&#038;ssl=1\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"\" style=\"border-radius:0px;object-fit:cover;\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-pent.png?w=318&amp;ssl=1 318w, https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-pent.png?resize=239%2C300&amp;ssl=1 239w\" sizes=\"(max-width: 318px) 100vw, 318px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Tras la muerte de Jes\u00fas en la Cruz, los ap\u00f3stoles quedaron consternados por primera vez. La Ascensi\u00f3n volver\u00eda a inquietarles. Esta vez su Maestro y Se\u00f1or les hab\u00eda dejado para volver a su Padre. Y una vez m\u00e1s sintieron un gran vac\u00edo. Por supuesto que hab\u00edan escuchado las palabras de Jes\u00fas y la promesa de enviarles el Esp\u00edritu Santo. Pero, \u00bfqu\u00e9 pueden hacer sin Cristo? \u00bfC\u00f3mo pueden actuar? Y la Sant\u00edsima Virgen est\u00e1 all\u00ed con su fe inquebrantable. Stabat Mater. Ella espera pacientemente como esper\u00f3 la Resurrecci\u00f3n. Los ap\u00f3stoles cierran filas en torno a Ella. Encuentran en Ella la columna en la que apoyarse en ausencia de Jes\u00fas y el consuelo de una Madre. Aquel d\u00eda de Pentecost\u00e9s, sin duda escuchaban sus ense\u00f1anzas y contemplaban su serena confianza en Dios. S\u00ed, la Sant\u00edsima Virgen hab\u00eda comenzado su misi\u00f3n como Madre de la Iglesia. Y el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 del cielo.              <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 fue necesaria la venida del Esp\u00edritu Santo tras la Ascensi\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 tiene que intervenir la tercera persona de la Sant\u00edsima Trinidad cuando Cristo nos ha redimido y a trav\u00e9s de su Eucarist\u00eda ya est\u00e1 con nosotros hasta el fin del mundo? Para intentar comprender este misterio, fij\u00e9monos en las apariencias visibles que el Esp\u00edritu Santo ha elegido para manifestarse.    <\/p>\n\n\n\n<p>Su venida se caracteriza ante todo por un viento poderoso, una energ\u00eda que no se ve pero que se siente. As\u00ed es como act\u00faa el Esp\u00edritu Santo. Es esta gracia divina, esta vida espiritual que penetra en nosotros, llenando poco a poco nuestra alma y nuestro coraz\u00f3n a medida que avanza nuestra vida terrenal. Es \u00e9l quien, mediante su acci\u00f3n invisible y sus dones, en particular de sabidur\u00eda, consejo, inteligencia y piedad, nos ayuda a progresar en la oraci\u00f3n y en la vida interior, y acerca poco a poco nuestra alma a Dios durante nuestra vida terrenal. Podemos sentir especialmente su presencia en estas oraciones y acciones de gracias, en las que a veces nos vemos transportados por alegr\u00edas interiores, ya que Dios se digna descubrirse ante nosotros por un breve instante, d\u00e1ndonos una idea de c\u00f3mo ser\u00e1 el para\u00edso con \u00c9l. Estas alegr\u00edas son los frutos del viento del Esp\u00edritu Santo que sopla sobre nuestras almas.     <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del viento vienen las lenguas de fuego. En primer lugar, el fuego purifica. Es el <strong>temor de Dios<\/strong> que nos da el Esp\u00edritu Santo. Este temor, a menudo mal entendido, no es un \u201cmiedo\u201d a Dios. Es una conciencia aguda de la realidad de nuestra peque\u00f1ez frente a la magnificencia y grandeza de Dios. Es una conciencia de nuestra pecaminosidad frente a la pureza infinita de Dios. De este modo, el Esp\u00edritu Santo nos aporta esta humildad purificadora ante Dios. Mar\u00eda estaba llena del Esp\u00edritu Santo, llena del temor de Dios y, por tanto, perfectamente humilde. Este es uno de los dones esenciales del Esp\u00edritu Santo, necesario para ir hacia Dios. Rechazar el temor de Dios es ponerse orgullosamente al nivel de Dios. Es repetir el pecado de Ad\u00e1n y Eva. Como dijo San Miguel: \u201cQui ut Deus\u201d, \u00bfqui\u00e9n es como Dios? El fuego es tambi\u00e9n el fuego del amor de Dios, que lo incendia todo cuando le abrimos nuestro coraz\u00f3n. Este amor de Dios irradia de nosotros y nos permite a su vez amarle y amarnos los unos a los otros. Esta capacidad de amar no procede de nosotros. Es el Esp\u00edritu Santo quien nos la da. Por \u00faltimo, el fuego es el fuego de la fe. Esa fe que mueve monta\u00f1as y que enviar\u00e1 a los ap\u00f3stoles a ense\u00f1ar a todas las naciones.                 <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso tuvo que venir el Esp\u00edritu Santo. Para traernos todo esto, y su acci\u00f3n completa la obra redentora de Jes\u00fas. Pero su acci\u00f3n no es autom\u00e1tica y depende de nosotros. El Esp\u00edritu Santo no se impone y respeta nuestra libertad. Para que act\u00fae eficazmente en nuestras almas, debemos encontrarnos en un <strong>estado de \u00e1nimo interior<\/strong> particular. El mundo, el ruido, la sobreactividad, el consumismo desenfrenado y las distracciones bloquear\u00e1n la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo y le dejar\u00e1n a las puertas de nuestra alma. No podr\u00e1 actuar a pesar de su infinito amor por nosotros. Esta es la par\u00e1bola del sembrador. El Esp\u00edritu Santo no puede hacer nada sobre un camino seco o una piedra dura, pero puede hacerlo todo sobre una buena tierra.          <\/p>\n\n\n\n<p>La buena tierra es el silencio, la contemplaci\u00f3n, el desapego de las cosas de este mundo, el tiempo que dedicamos a Dios cada d\u00eda. En su libro \u201cEl poder del silencio\u201d, el cardenal Sarah nos recordaba hace unos a\u00f1os la importancia vital del silencio para cualquier vida espiritual. Cu\u00e1nto lo hemos olvidado hoy en d\u00eda. El silencio es una parte esencial de la misa en particular. Es el Esp\u00edritu Santo quien nos ayudar\u00e1 a recibir a Cristo con dignidad y, despu\u00e9s de la comuni\u00f3n, nos ayudar\u00e1 a rezarle con verdadero amor en el silencio de nuestros corazones. Sin un tiempo de silencio en la misa, sin recogimiento, ser\u00e1 muy dif\u00edcil encontrar verdaderamente a Cristo a pesar de su presencia real.     <\/p>\n\n\n\n<p>Existe un m\u00e9todo infalible para comprender c\u00f3mo abrirnos a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Debemos contemplar su obra m\u00e1s grande: la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. Ella est\u00e1 llena de gracia y, por tanto, llena del Esp\u00edritu Santo. Ella es quien, a lo largo de su vida, nunca puso el m\u00e1s m\u00ednimo freno a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Ella es el ejemplo a seguir. Los ap\u00f3stoles que se perdieron despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n miraron a Mar\u00eda y vieron su humildad y su fe. Sacaron de su ejemplo la fuerza para esperar. Y el Esp\u00edritu Santo vino sobre ellos. Lo mismo ocurre hoy. Estando unidos a la Sant\u00edsima Virgen, siguiendo sus virtudes, tendremos un medio seguro de aumentar la presencia del Esp\u00edritu Santo en nuestras almas. San Luis Mar\u00eda Grignon de Montfort sol\u00eda decir: <em>A Jes\u00fas por Mar\u00eda<\/em>. Lo mismo se aplica al Esp\u00edritu Santo.           <\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, ante la situaci\u00f3n del mundo actual, estamos tan confundidos como lo estaban los ap\u00f3stoles antes de Pentecost\u00e9s. \u00bfQu\u00e9 debemos hacer? \u00bfC\u00f3mo debemos actuar? La respuesta est\u00e1 siempre en Nuestra Se\u00f1ora. Esto es lo que dijo el cardenal Burke en 2017 en el centenario de las primeras apariciones de F\u00e1tima: <em>\u00abSomos como los primeros disc\u00edpulos despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s<\/em>.     <em>que se preguntan qu\u00e9 hacer en un mundo que no cree. No sin raz\u00f3n los fieles se sienten confusos, desorientados hasta el abandono (&#8230;) En F\u00e1tima encontramos los medios dados por la Virgen para responder a esto\u00bb.    <\/em>Entre estos \u201cmedios de F\u00e1tima\u201d conocemos el rosario, los <sup>primeros<\/sup> s\u00e1bados y la consagraci\u00f3n. Pero hay uno que a menudo se olvida, y es el fruto del misterio de Pentecost\u00e9s: <strong>el ofrecimiento de las dificultades del propio deber de estado <\/strong>para la conversi\u00f3n de los pecadores. <\/p>\n\n\n\n<p>A menudo o\u00edmos hablar de caridad material o \u201chumanitarismo\u201d. Es necesario y Nuestro Se\u00f1or nos pidi\u00f3 que lo hici\u00e9ramos en la par\u00e1bola del Buen Samaritano. Pero \u00c9l no limit\u00f3 nuestro amor al pr\u00f3jimo a eso, sino todo lo contrario. Quiere que cuidemos tambi\u00e9n <strong>del alma de nuestro pr\u00f3jimo<\/strong>. En La Salette, la Sant\u00edsima Virgen apareci\u00f3 llorando, porque confiaba que las almas <em>\u201ciban al infierno como caen las hojas en oto\u00f1o\u201d.<\/em> En F\u00e1tima, explic\u00f3:<em> \u201c<\/em><em>Muchas almas van al infierno <\/em><strong><em>porque no tienen a nadie que se sacrifique y rece por ellas.<\/em><\/strong>\u201d Entonces mostr\u00f3 a los tres peque\u00f1os videntes horrorizados el infierno eterno al que van los hombres que se han condenado para siempre. Entonces nos confi\u00f3 a <strong>todos una misi\u00f3n y un nuevo medio<\/strong>: salvar a los pecadores ofreciendo las dificultades de nuestro deber de estado. Junto con los <sup>primeros<\/sup> s\u00e1bados para reparar las ofensas contra su Inmaculado Coraz\u00f3n, \u00e9sta es <strong>la otra gran misi\u00f3n<\/strong> que Nuestra Se\u00f1ora nos dio en F\u00e1tima. Se podr\u00eda decir que F\u00e1tima es la mayor ONG humanitaria del mundo para ayudar a los dem\u00e1s. Porque trabajamos para evitar el sufrimiento eterno.        <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, cada d\u00eda, en nuestra peque\u00f1a vida cotidiana, todos podemos <strong>salvar almas<\/strong> de forma sencilla, sin buscar mortificaciones extraordinarias. Almas que no conocemos pero que volveremos a encontrar en el Cielo.<em>\u201cUn alma justa puede obtener el perd\u00f3n de mil criminales\u201d, <\/em>dijo el Sagrado Coraz\u00f3n durante las apariciones de Paray-Le-Monial<em>. <\/em>Por supuesto, esto no quita el apostolado directo con las personas que la Providencia pone en nuestro camino, pero lo multiplica. Que en este tiempo de Pentecost\u00e9s todos tomemos la decisi\u00f3n <strong>de integrar en nuestra vida cotidiana<\/strong> el ofrecimiento de nuestras dificultades por la conversi\u00f3n de los pecadores. <\/p>\n\n\n\n<p><em>Autor : Alianza 1<\/em><em><sup>ers<\/sup><\/em><em> S\u00e1bados de F\u00e1tima<\/em><\/p>\n<\/div>\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este primer s\u00e1bado de junio, estamos en v\u00edsperas de la fiesta de Pentecost\u00e9s. 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