{"id":8551,"date":"2025-07-01T08:29:50","date_gmt":"2025-07-01T08:29:50","guid":{"rendered":"https:\/\/jubile2025-fatima.org\/meditations\/la-agonia-de-jesus\/"},"modified":"2025-07-01T08:38:14","modified_gmt":"2025-07-01T08:38:14","slug":"la-agonia-de-jesus","status":"publish","type":"meditation","link":"https:\/\/jubile2025-fatima.org\/es\/meditations\/la-agonia-de-jesus\/","title":{"rendered":"La agon\u00eda de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unos d\u00edas celebramos la solemnidad del Sagrado Coraz\u00f3n. 2025 es el 350 aniversario de una de las apariciones de Paray-Le-Monial (1673 &#8211; 1689), en la que Jes\u00fas pidi\u00f3, entre otras cosas, la Hora Santa del jueves por la noche para poder unirse a su agon\u00eda en el Huerto de los Olivos. Sab\u00eda que para conocer su Coraz\u00f3n, deb\u00edamos unirnos a \u00e9l en esta terrible agon\u00eda. Pero, \u00bfqu\u00e9 es la agon\u00eda? Es el tormento que precede a la muerte. El cuerpo de Jes\u00fas agonizar\u00e1 en la cruz, pero su Coraz\u00f3n agonizar\u00e1 en el Huerto de los Olivos. \u00ab<em>La agon\u00eda de Getseman\u00ed es la del coraz\u00f3n, la sangre que fluye en el Huerto es la sangre que brota del coraz\u00f3n\u00bb.  <\/em>dijo San Alfonso de Ligorio. Jes\u00fas atravesar\u00e1 esta prueba s\u00f3lo en su humanidad, sin la ayuda de su divinidad. Es su Coraz\u00f3n humano, tan bueno, tan puro, tan suave, el que luchar\u00e1 y ser\u00e1 aplastado, motivado \u00fanicamente por su desmesurado amor por nosotros. Esta es la gloria del \u00abSagrado Coraz\u00f3n\u00bb, y esta es la raz\u00f3n por la que Jes\u00fas quiere ser honrado <strong>con su Coraz\u00f3n humano<\/strong> <strong>visible<\/strong> en estatuas y pinturas.   <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sufrimiento de Jes\u00fas moribundo adoptar\u00e1 tres formas particulares: el asco, la desesperaci\u00f3n y el miedo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns are-vertically-aligned-center is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-3a88641f wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><figure class=\"wp-block-post-featured-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" width=\"676\" height=\"663\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/agonie-jardin-oliviers-3546616461-1.jpg?resize=676%2C663&#038;ssl=1\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"\" style=\"border-radius:0px;object-fit:cover;\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/agonie-jardin-oliviers-3546616461-1.jpg?w=676&amp;ssl=1 676w, https:\/\/i0.wp.com\/jubile2025-fatima.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/agonie-jardin-oliviers-3546616461-1.jpg?resize=300%2C294&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 676px) 100vw, 676px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Agon\u00eda del asco<\/em><\/strong><em>.<\/em> El Evangelio nos dice que Cristo sinti\u00f3 <em>asco<\/em>. Fue en esa hora cuando se revisti\u00f3 de la ignominia de todos los pecados del mundo, como si los hubiera cometido y fuera responsable de ellos. \u00c9l, el ser m\u00e1s piadoso, se vio cargando con las blasfemias m\u00e1s atroces. \u00c9l, el m\u00e1s caritativo de los seres, se vio responsable de las matanzas m\u00e1s atroces. \u00c9l, el ser m\u00e1s puro, se vio sumido en los pecados m\u00e1s despreciables de la carne. Este gigantesco abismo entre Su santidad y el libertinaje humano que se abalanzaba sobre \u00c9l deber\u00eda haberle matado al instante (Santo Tom\u00e1s explicar\u00e1 que \u00c9l mismo retras\u00f3 Su muerte para ir al sacrificio de la cruz). Este disgusto en Su agon\u00eda es descrito por San Alfonso:       <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br\/><em>\u00ab\u00c9l debe expiar nuestros pecados en nuestro lugar; debe, por tanto, tomarlos sobre s\u00ed como un vil vestido arrastrado por el fango; debe pon\u00e9rselos y, ante su Padre, cargar con toda la responsabilidad de ellos, como si \u00e9l los hubiera cometido\u1e3f. Esta es la hora de los poderes de las tinieblas. Jes\u00fas est\u00e1 arrodillado en el suelo pedregoso del jard\u00edn de la agon\u00eda; de repente, desde el pasado y el futuro lejanos, como el horizonte se oscurece s\u00fabitamente cuando estalla la tormenta, ve precipitarse todos los pecados pasados y futuros: le abrazan, le salpican, le sumergen, olas espantosas y cenagosas, contra las que ni siquiera intenta luchar; se limita a inclinar la frente y sonrojarse; \u00e9l es el pecador, \u00e9l es el pecado.\u00bb  <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Oh, mi dulce Jes\u00fas, en medio de esta avalancha de maldad, te pusiste <strong>mis propios pecados<\/strong>, identific\u00e1ndolos perfectamente. S\u00ed, en ese momento, me viste ensuci\u00e1ndote, aplast\u00e1ndote, haci\u00e9ndote sangrar. Oh, que esta terrible visi\u00f3n de lo que te he hecho personalmente destruya mi orgullo para siempre, para que pueda arrojarme humildemente a tus pies y suplicar tu perd\u00f3n.    <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Agon\u00eda de desesperaci\u00f3n<\/em>.<\/strong> A este disgusto consigo mismo se a\u00f1adi\u00f3 otro dolor. Mientras los ap\u00f3stoles dorm\u00edan durante esta agon\u00eda, Satan\u00e1s no lo hac\u00eda. Iba a tentar a Nuestro Se\u00f1or para que le abandonara, mostr\u00e1ndole la inutilidad de su sacrificio por millones de almas que de todos modos ir\u00edan al infierno por toda la eternidad. Este sentimiento de la inutilidad de su sufrimiento hizo que Jes\u00fas se sofocara. La visi\u00f3n de esas almas que amaba yendo al infierno le sumi\u00f3 en una desesperaci\u00f3n que atraves\u00f3 su Coraz\u00f3n y le hizo querer detenerlo todo. \u00bfQu\u00e9 sentido tiene todo este sufrimiento, ya que es in\u00fatil?       <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEntonces, de las profundidades de su cuerpo maltrecho y cansado, de las profundidades de su alma empapada de verg\u00fcenza, surgen los cobardes consejos de la tentaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 sufrir para borrar los pecados que no se han cometido? \u00bfPor qu\u00e9 intentar curar un alma humana tan viciosa que volver\u00e1 al mal a pesar de todos los dolores del Calvario? \u00a1Y Cristo ve muy claramente la perfecta esterilidad de sus sufrimientos por innumerables seres! \u00bfPor qu\u00e9 amar tan locamente a hombres que le ignoran y le blasfeman? \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edamos de hacerlo nosotros? (&#8230;) Lo m\u00e1s duro de su agon\u00eda en el Huerto es la certeza de que su dolor se perder\u00e1 por los condenados y que su sangre caer\u00e1 sobre ellos: dar su sangre para salvar y, a trav\u00e9s de su sangre, perder a los que amamos, \u00e9se es el colmo del tormento para el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que, en el fondo del c\u00e1liz, m\u00e1s amargo que la propia crucifixi\u00f3n, es el poso que debe beber el Salvador\u00bb.  <\/em><em>San Alfonso de Ligorio<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Agon\u00eda del miedo<\/em><\/strong>. Jes\u00fas vio con gran precisi\u00f3n la tortura que iba a sufrir dentro de unas horas. Vio la tortura de la flagelaci\u00f3n -45 minutos, m\u00e1s de mil golpes que le desollar\u00edan vivo y le drenar\u00edan la sangre-, vio la corona de espinas que le clavar\u00edan en la cabeza y le desfigurar\u00edan, vio la humillaci\u00f3n de la desnudez, vio el rugido y el odio de la multitud contra \u00e9l, vio los clavos que le clavar\u00edan en los nervios, vio el abandono de su Padre. Todo esto le sobrecogi\u00f3 de miedo. Un miedo humano y helado ante el tormento que se avecinaba. Finalmente, vio a su Madre al pie de la Cruz, con su Coraz\u00f3n Inmaculado traspasado de dolor. Ante esta visi\u00f3n, se horroriz\u00f3 de haberla causado. San Alfonso describir\u00eda el miedo de Jes\u00fas con estas palabras:<em>\u00abPara completar la Pasi\u00f3n interior del Salvador, he aqu\u00ed el miedo demacrado que ahora le asalta y que, como una fiera acechada por cazadores y perros, le hace palidecer, estremecerse y acurrucarse, muy peque\u00f1o, contra el suelo donde querr\u00eda ser tragado\u00bb.<\/em>       <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta agon\u00eda del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, podr\u00edamos tener la tentaci\u00f3n de tranquilizarnos, considerando este momento como algo pasado y afortunadamente lejano. Pero <strong>esta agon\u00eda no ha terminado<\/strong>. Al igual que en la Sagrada Eucarist\u00eda Jes\u00fas se ofrece de nuevo cada d\u00eda como sacrificio (incruento) en la Cruz, as\u00ed los nuevos pecados del mundo prolongan la agon\u00eda de Nuestro Se\u00f1or porque siempre son soportados por \u00c9l. Un santo sacerdote, el Padre Charles Parra, escribi\u00f3 :     <em>\u00abHoy agoniza por m\u00ed por mis pecados de hoy, que conoci\u00f3, en su detalle final, con su n\u00famero y gravedad en el Huerto de Getseman\u00ed. Mis grandes pecados y los dem\u00e1s. No s\u00f3lo mis pecados, sino todo el desorden de mi vida tibia, poco generosa, sin llama, ego\u00edsta, perezosa, mundana y vac\u00eda\u00bb.  <\/em>Si el Sagrado Coraz\u00f3n apareci\u00f3 en Paray-Le-Monial para  <strong>pidi\u00e9ndonos que compartamos los sufrimientos de Su agon\u00eda,<\/strong>  no s\u00f3lo porque fue el peor momento de toda su pasi\u00f3n, sino tambi\u00e9n porque quiere que veamos nuestros propios pecados cargados por \u00c9l, para que nuestros propios corazones sean aplastados por el remordimiento y estemos a su lado para reparar el da\u00f1o asoci\u00e1ndonos a sus sufrimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta contrici\u00f3n por nuestros pecados, fruto de este misterio, debe ser el primer resultado de esta meditaci\u00f3n. Guard\u00e9monos de la falta de remordimiento, de la complacencia en el pecado, dici\u00e9ndonos a nosotros mismos que al final no es tan grave y que de todos modos amamos a Jes\u00fas. Esta falsa espiritualidad conduce a \u00abpecar contra el Esp\u00edritu Santo\u00bb, lo que es imperdonable porque no pedimos perd\u00f3n y Dios no puede forzar nuestra libertad. Por eso la noci\u00f3n reciente de \u00abmisericordia autom\u00e1tica\u00bb, que consiste en creer que el perd\u00f3n de Dios se adquiere hagamos lo que hagamos, es a la vez falsa y una trampa terrible. Debilita progresivamente nuestra voluntad -para qu\u00e9 esforzarse si de todos modos todos iremos al cielo- y nos permite hundirnos en el pecado con la conciencia tranquila. De este modo, el alma se dirige poco a poco al infierno sin darse cuenta, el truco supremo de Satan\u00e1s. Por supuesto, Dios quiere dar su Misericordia a todos los hombres sin excepci\u00f3n. Pero no todos la obtienen, porque esta Misericordia depende precisamente de nuestra contrici\u00f3n sincera. Contrici\u00f3n y Misericordia son inseparables. Y el esplendor de la Misericordia de Dios s\u00f3lo puede comprenderse a la luz de lo que le cost\u00f3: la terrible agon\u00eda del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y su sacrificio en la Cruz. San Francisco de Sales explicar\u00eda que <em>\u00abtodo amor que no se origina en la pasi\u00f3n del Salvador es fr\u00edvolo\u00bb.<\/em>          <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo resultado de esta meditaci\u00f3n debe ser la contemplaci\u00f3n del Amor de Jes\u00fas que se ofrece por nosotros en la agon\u00eda de su Coraz\u00f3n. Toda la grandeza de la Redenci\u00f3n se expresa aqu\u00ed. En sus terribles tormentos de agon\u00eda en el Huerto de los Olivos, como en la Cruz, el Amor indomable de Jes\u00fas por nosotros es omnipresente y est\u00e1 en la ra\u00edz de todo.  <em>  \u00abEn la Redenci\u00f3n por la Cruz, es el amor el que lo controla todo: infinitamente m\u00e1s que la satisfacci\u00f3n de la justicia divina, que quiere que el pecado sea castigado, est\u00e1 el Amor de Dios, que quiere que los hombres, todos los hombres, se salven. Todo este Amor de Dios vibra y palpita en el Coraz\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or\u00bb. <\/em>  Nos lo dice San Alfonso de Ligorio. S\u00ed, el arrepentimiento sincero y profundo por nuestros pecados debe ir seguido de un acto de confianza en el Amor y la Misericordia de Jes\u00fas. Arroj\u00e9monos llorando como un ni\u00f1o peque\u00f1o en los brazos amorosos de Nuestro Se\u00f1or. Entonces \u00c9l quemar\u00e1 todo el mal que le hemos hecho y nos elevar\u00e1 a su Padre.   <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para concluir, repitamos con San Alfonso de Ligorio esta oraci\u00f3n:  <em>\u00ab\u00a1Jes\u00fas m\u00edo! cuando considero mis pecados, me averg\u00fcenzo de pedirte el cielo, despu\u00e9s de haber renunciado tantas veces a \u00e9l en tu presencia por placeres indignos y fugaces. Pero cuando te veo atado a esa cruz, no puedo evitar esperar el cielo, sabiendo que quisiste morir en ese doloroso pat\u00edbulo para expiar mis pecados y obtener para m\u00ed la felicidad celestial que he despreciado\u00bb. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Autor : Alliance <sup>1ers<\/sup> samedis de Fatima  <\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas celebramos la solemnidad del Sagrado Coraz\u00f3n. 2025 es el 350 aniversario de una de las apariciones de Paray-Le-Monial (1673 &#8211; 1689), en la que Jes\u00fas pidi\u00f3, entre otras cosas, la Hora Santa del jueves por la tarde para poder unirse a su agon\u00eda en el Huerto de los Olivos. 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